El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan José Sierra Álvarez, sostuvo hay un incremento de 70 por ciento en extorsiones en la última década, para ser el delito de mayor crecimiento en el país, a la vez que consideró que las revisiones anuales del T-MEC generan un clima de incertidumbre a la inversión.
Al participar en la toma de compromiso de Coparmex Hidalgo, manifestó que la extorsión está desbordada en el país, y es el delito que más afecta a micro, pequeñas y medianas empresas.
“La extorsión es el delito que tiene de rodillas a miles de empresarios en el país, una mipyme que subsiste al día, no está pensando ni siquiera en la quincena, está pensando en cuánto puede vender hoy, porque eso le va a permitir poder abrir mañana con un evento de extorsión, a esa mipyme la matas”, afirmó.
De acuerdo con datos de la plataforma Data Coparmex, el 60% de las extorsiones contra los socios del sindicato patronal se realizan por la vía telefónica, mientras que el resto corresponde a cobros presenciales de personas que simulan pertenecer a células delictivas.
Lamentó que, aunque la aprobación de la Ley General de Castigo a la Extorsión resolvió el vacío legal que existía, aún hay estados donde no se encuentra tipificada, por lo que llamó a los congresos locales a homologar sus legislaciones estatales.
El representante del sector patronal propuso concentrar los esfuerzos institucionales en dos acciones clave contempladas en la nueva ley:
• Creación de unidades antiextorsión: Urge que las fiscalías estatales implementen estas áreas especializadas en investigación, además de promover herramientas de denuncia anónima para vencer la desconfianza ciudadana y el miedo a represalias.
• Bloqueo tecnológico en penales: Instalar de forma obligatoria y efectiva inhibidores de señal en los reclusorios estatales, debido a que la mayoría de las llamadas extorsivas provienen del interior de los centros penitenciarios.
T-MEC enfrenta incertidumbre por revisiones anuales
En otro tema, señaló que la integración comercial de México, Estados Unidos y Canadá es un proceso irreversible que sostiene la economía nacional, al concentrarse cerca del 80% de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
Sin embargo; advirtió. el nuevo esquema de revisiones periódicas introduce retos de certidumbre para las inversiones a largo plazo.
Manifestó que el panorama actual presenta dos vertientes principales para el sector empresarial; por una parte, está garantizado por 10 años más y una vez que Estados Unidos se mantiene firme en las mesas de negociación, ofrece un piso operativo estable en el corto y mediano plazo.
Por otra, afirmó que las revisiones anuales generan incertidumbre para las grandes corporaciones que planean sus operaciones y retornos de inversión a horizontes de 10, 20 o 30 años.
Ante este escenario, consideró que la estrategia de México en las próximas negociaciones debe enfocarse en asegurar mejores condiciones arancelarias y comerciales que el resto del mundo, una ventaja competitiva que no solo beneficia al país, sino que fortalece la competitividad de toda la región de Norteamérica.
