A través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) se ha reconocido el cumplimiento de buenas prácticas en los sectores agrícola, pecuario y acuícola para garantizar alimentos sanos a las familias mexicanas.

En lo que va de 2026 se han certificado 5 mil 916 unidades de producción y empaque primario que implementaron sistemas de inocuidad en sus procesos productivos.

De acuerdo con la Dirección General de Inocuidad Agroalimentaria Acuícola y Pesquera, 68%, es decir, 4 mil 025 corresponden al sector agrícola, 24%, mil 407 al pecuario y 8%, 484más al acuícola.

En el sector pecuario se registraron mil 397 unidades de producción reconocidas por organismos de certificación y 10 reconocidas directamente por el Senasica.

La certificación acuícola y pesquera comprende 318 unidades de producción, 151 permisionarios de embarcaciones menores y 15 establecimientos de procesamiento primario.

En el sector agrícola destacan cultivos como aguacate, tomate, uva, lechuga, chile, fresa, frambuesa, cilantro, cebolla, papaya, plátano, apio y arándano, mientras que en el pecuario figuran el ganado bovino, ovino y porcino, así como huevo, miel, pollo y leche.

En la producción acuícola y pesquera están certificadas especies como tilapia, rana toro, camarón, trucha arcoíris y almeja generosa, entre otras.

Respecto a la distribución geográfica, la mayoría de las empresas certificadas se concentran en el estado de Michoacán, seguido de Jalisco y Guanajuato. En tanto que los estados de Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas y Chihuahua registran mayor número de unidades en producción pecuaria, acuícola y pesquera certificadas.

Los programas de SRRC están orientados a disminuir los riesgos de contaminación física, química o microbiológica durante los procesos productivos de alimentos en el país.

Cabe señalar que la certificación se otorga a solicitud del propio productor o productora y, por ello, el Senasica hace un llamado al sector a implementar estas buenas prácticas y esquemas de inocuidad desde la fase primaria, para garantizar la excelencia sanitaria de los alimentos que llegan a la mesa de las familias mexicanas.