Tamám Shud
Lo recogí con una ligera extrañeza. Había un libro en medio de la banqueta, cerca de mi coche; se titulaba "Rubaiyat” de Omar Khayyam.
El código sangriento
Mi reloj de faltriquera marcaba las once de la noche en punto, la hora en que acordamos reunirnos en el cementerio de Canongate.
Más cerca del infierno
Desde el corredor de la muerte esperé mi encuentro con él.
