
Canadá se sumó a México ante las medidas impuestas por el gobierno del presidente Donald Trump, al fijar aranceles al acero, aluminio y otros productos estadounidenses estimados en 16 mil 600 millones de dólares.

La ministra de Asuntos Exteriores, Chrystia Freeland, anunció impuestos a productos estadounidenses por 16 mil 600 millones de dólares, dio a conocer Bloomberg.
Además de los metales, entre los productos que tendrán nuevos aranceles están la salsa de soya, jugo de naranja, cátsup, yogur, whiskys, spray para el cabello, chocolates, mostaza, sopas y caldos, nueces, purés y pastas de frutos secos, insecticidas, manteles y servilletas, barriles de cerveza, lavadoras domésticas y de lavandería, colchones, bolsas de dormir, plumas y veleros.
El secretario de Comercio, Wilbur Ross, anunció esta mañana sobre la imposición arancelaria a la Unión Europea, México y Canadá de 25 por ciento para el acero y 10 por ciento aluminio.
En el caso de México la medida representa daños por al menos 4 mil millones de dólares.
El gobierno mexicano respondió que ante los aranceles impuestos por Estados Unidos, se impondrán medidas equivalentes a diversos productos como aceros planos (lamina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros, hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación.
El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, informó que el presidente Enrique Peña Nieto habló vía telefónica con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en donde coincidieron en condenar la decisión de Estados Unidos y compartieron la necesidad de tomar medidas en contra.
Además, los mandatarios acordaron mantener la estrecha comunicación para defender una relación comercial libre.
Agregó que México seguirá negociando con Estados Unidos, incluyendo la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Por su parte, Trudeau declaró que los aranceles impuestos a productos estadounidenses no pretenden dañar a la población de ese país.
«Estados Unidos es nuestro amigo y aliado, y de ninguna manera estamos tomando represalias contra el pueblo de la Unión Americana. Tristemente, lo que tenemos que hacer es responder a una medida de la administración de su actual Gobierno», afirmó.
