Para el cofundador de Microsoft y filántropo Bill Gates la productividad no se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor.

No se trata de contar con colaboradores con falta de compromiso, que relegan actividades por pura pereza, sino de seleccionar a aquellos que rechazan, casi instintivamente, tareas innecesarias o repetitivitas.

De acuerdo a la publicación as.com, Gates señala: “elijo a una persona perezosa para un trabajo duro. Porque una persona perezosa encontrará la manera más fácil de hacerlo”.

Menciona que, en una época con déficit de ingenio, el perezoso evita trabajar no por capricho, sino por reducir las tareas repetitivas y absurdas.

Esta perspectiva podría considerarse como absurda en el actual mundo empresarial, obsesionado con la productividad.

Durante décadas, el modelo dominante ha premiado al trabajador incansable, al que acumula horas y sacrifica descanso en nombre de la eficacia.

Para Gates es más valioso quien disfruta del tiempo propio y ajeno y busca nuevas formas de hacerse de ese espacio.