La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), con boicotear los próximos Mundiales y competencias organizadas por la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), como rechazo al proyecto del organismo de crear una sociedad comercial abierta a inversionistas privados.

El organismo que dirige el fútbol europeo y sus 55 federaciones, rechazaron de forma unánime la propuesta de la FIFA de crear una nueva filial comercial valorada en 20 mil millones de dólares.

Esto significa que un cuarto de las 211 federaciones que integran el organismo, no respaldará la propuesta.

A través de un comunicado, el organismo europeo señaló: «tras la discusión de hoy, ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras esas propuestas sigan encima de la mesa».

La UEFA criticó el proyecto, desde su elaboración en secreto hasta su contenido: «toda decisión sobre el calendario internacional, el formato de las competiciones y toda decisión que remodele el futuro del fútbol no estaría ya dirigida a servir al interés del fútbol sino al de los accionistas».

Aparente aludiendo a la participación del fondo de inversión Thrive Eternal, creado por Joshua Kushner, hermano de Jared, el yerno de Donald Trump.

En Europa la oposición es frontal al señalar que el proyecto presume una mayor mercantilización del fútbol, en medio de sospechas sobre conflicto de intereses; por otra parte, la Confederación de Fútbol de la Asociación del Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) se sumó a las críticas, mientras la Confederación Asiática expresó su «decepción» por los planes de inversión privada de la FIFA.

La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), reunida de forma extraordinaria, decidió rechazar por unanimidad la propuesta de la FIFA y su presidente Gianni Infantino de «vender el Mundial de fútbol a inversores privados a través del programa FIFA Forward Enterprise».

«Concacaf y sus 41 asociaciones miembro han rechazado la propuesta. Concacaf se reafirma en que el futuro del fútbol – y su principal activo – debe permanecer en manos de la familia del fútbol», señaló el organismo en un comunicado.

Por otra parte, la Confederación africana (CAF),  fue menos crítica e hizo un llamado a sus pares para «examinar» y «evaluar» la iniciativa.