La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), emitió una alerta al mercado inmobiliario, respecto a los riesgos que puede implicar la adopción del esquema de vivienda fraccional, si no se cuenta con la especialización necesaria.
El organismo destaca que se presenta un creciente número de proyectos inmobiliarios que incorporan este esquema, principalmente, en algunas zonas turísticas y ciudades del país.
¿Qué es?
La vivienda o propiedad fraccional, es un modelo de copropiedad donde varias personas compran partes iguales de un inmueble de alto valor, por ejemplo, una casa vacacional.
Los propietarios comparten la inversión, los gastos de mantenimiento y el derecho de uso por tiempo limitado.
A diferencia del tiempo compartido, los propietarios tienen una participación legal escriturable, es decir, pueden rentar su fracción y obtienen plusvalía
De acuerdo a la presidenta del organismo, Jenny Althair Rivas Padilla, si bien la propiedad fraccionada ha demostrado ser un esquema viable en destinos turísticos consolidados a nivel internacional, su implementación requiere capacidades que van más allá del desarrollo inmobiliario tradicional
“No todo proyecto inmobiliario está preparado para ser fraccionado. Este modelo implica no solo desarrollar, sino operar activos bajo una lógica cercana a la industria hotelera”, señaló.
¿Cuál es el riesgo?
Entre los principales riesgos identificados destacan:
- La viabilidad financiera depende de la venta parcial o total de fracciones, lo que puede generar desbalances si no se alcanza el nivel requerido de colocación
- La operación requiere capacidades similares a las de un hotel o resort, incluyendo gestión de reservas, mantenimiento, atención al cliente y plataformas tecnológicas
- La demanda debe ser constante y sostenida, lo que limita su viabilidad a destinos con vocación turística consolidada
- La coexistencia de múltiples propietarios en un mismo activo incrementa la complejidad en la toma de decisiones y la gobernanza del proyecto
- Cerciorarse del uso de tecnologías que aporten certeza legal a la inversión como las plataformas con tecnología Blockchain y cumplan con la NOM151
- Que los desarrolladores tengan adecuados y correctos estatutos de administración y operación del inmueble para el uso y disfrute de las fracciones
- Que haya un adecuado retorno de inversión apostando por grupos que cuenten con sistema de gobierno corporativo, criterios ASG, que estén regulados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y que sus estados financieros estén dictaminados por calificadoras reconocidas
- Opciones de Salida: Que los usuarios tengan opciones para la venta de su fracción en caso de querer dejar de pertenecer al conjunto de propietarios
El llamado
En este contexto, AMPI hizo un llamado a inversionistas, desarrolladores y asesores inmobiliarios a realizar procesos rigurosos de análisis y debida diligencia antes de participar en este tipo de esquemas.
“El crecimiento del modelo no debe confundirse con su viabilidad. La diferencia entre un proyecto exitoso y uno inviable estará en la experiencia del operador, la fortaleza del mercado y la estructura del proyecto”.
