El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó al alza su pronóstico de crecimiento para México a 1.5% para este año, cifra superior al 1.2% previsto en julio; por otra parte, redujo de 1.9 a 1.8% su expectativa del PIB esperado para 2027.

Este ajuste es similar al que realizó la Secretaría de Hacienda para este año, aunque inferior a la prevista por el gobierno para el 2027.

El organismo reconoció que las autoridades mexicanas continuaron el proceso rumbo a la consolidación fiscal, pero advirtió que se requieren mayores esfuerzos para colocar la deuda pública en una trayectoria descendente.

Señaló que, para proteger a la inversión que se requiere para tener mayores tasas de crecimiento, se deben movilizar más ingresos, mejorar la distribución del gasto y permitir mayor participación del sector privado.

Como parte de la declaración final el grupo de expertos técnicos que visitó México, advirtieron que el desempeño del PIB seguirá limitado a la incertidumbre externa.

Observaron que, para elevar el crecimiento potencial, se requiere impulsar la inversión privada mediante el cierre de brechas de infraestructura, la reducción de cargas regulatorias y de incertidumbre, así como procurar el fortalecimiento de la integración comercial.

Sostuvieron que los riesgos para la actividad económica están equilibrados. Identificaron como riesgos a la baja la intensificación de las tensiones comerciales y geopolítica; tasas de interés mundiales más elevadas y retrasos en la consolidación de las finanzas públicas.