Si se llegara a adoptar alguna de las recomendaciones hechas por Wilbur Ross, secretario de Comercio de Estados Unidos, con respecto a las importaciones de aluminio y acero, Argentina, México y Venezuela serían los países latinoamericanos que se verían más afectados.

 

Las recomendaciones realizadas por el gobierno de Estados Unidos, fueron tres: la primera, una tarifa global que consiste en aumentar un 24 por ciento los aranceles sobre las importaciones de acero y 7.7 por ciento sobre las de aluminio.

La segunda un arancel de 53 por ciento para al menos 12 países: Brasil, China, Costa Rica, Egipto, India, Malasia, Rusia, Corea del Sur, Sudáfrica, Tailandia, Turquía y Vietnam.

Mientras que otras naciones estarían sujetas a una cuota que limita su acceso libre de aranceles a la misma cantidad exportada de acero a Estados Unidos en 2017.

Además, fija un aumento en la opción arancelaria para las importaciones de aluminio de 23.6 por ciento para China, Hong Kong, Rusia, Venezuela y Vietnam.

Por último, se plantea que Trump debería imponer cuotas globales con base en el equivalente a 63 por ciento de las exportaciones de acero a Estados Unidos en 2017 y de 87 por ciento de las de aluminio.

Si se llegara a adoptar alguna de las medidas anteriores, Argentina sería el país más afectado de la región y el quinto en el ranking general, ya que según un estudio realizado por el Departamento de Comercio de Estados Unidos (de enero a octubre de 2017), exportó 368 millones de dólares de aluminio a Estados Unidos, lo que lo convierte en el país latino con mayor cantidad de toneladas exportadas.

En el lugar número diez se encuentra México con 200 millones de dólares de aluminio exportado a Estados Unidos, lo que lo convierte en el segundo país más afectado de la región.

Mientras que en el puesto 12 está Venezuela, quien exportó a Estados Unidos 159 millones de dólares, cifra que la lleva a ser la nación latina menos afectada. En el caso colombiano, el país no está en la lista de los países que más exportan productos de este metal a Estados Unidos.

Wang Hejun, funcionario del Ministerio de Comercio de ese país, dijo que si la decisión final de Estados Unidos afecta los intereses de China, «tomaremos las decisiones necesarias para defender nuestros derechos”.

Esta medida ha generado preocupación en dicha nación, debido a que producen casi la mitad de acero del mundo.