La flexibilidad hace posible trabajar desde distintos puntos del país, manteniendo la conexión con equipos, oportunidades y comunidades profesionales.

De acuerdo con el Informe Global Fortune 500 sobre Espacios Flexibles 2026 de WeWork, entre las compañías que utilizan su red, 60% ya opera desde varias ciudades, 62% tiene presencia en múltiples ubicaciones y 53% se extiende a más de un país.

Además, dos de cada tres mantuvieron o ampliaron su presencia en espacios flexibles durante el último año.

Esto indica que la posibilidad de trabajar desde diferentes ciudades ha dejado de ser exclusiva de profesionales independientes o personas que viajan constantemente.

Esta característica ahora también responde a la necesidad de las organizaciones de distribuir equipos, llegar a nuevos mercados y ofrecer alternativas que les permitan acceder a talento más allá de una sola ubicación.

En América Latina, 76% de las empresas Global Fortune 500 analizadas por WeWork mantuvo o amplió su presencia en espacios flexibles.

A nivel global, estas compañías pueden ocupar un nuevo espacio en aproximadamente 95 días desde su primera consulta, lo que facilita responder con mayor rapidez a cambios en los equipos y las operaciones.

Para los profesionales mexicanos, esta transformación se relaciona con una aspiración cada vez más visible.

Según el estudio Retos y perspectivas del trabajo: revelando las claves de la evolución laboral (WeWork, 2024), 61% señaló que le gustaría convertirse en nómada digital, mientras que 7% ya trabaja bajo este modelo y 5% lo hizo en el pasado. Solo 20% declaró no tener interés en esta modalidad.

Más que trabajar temporalmente desde un destino turístico, esta aspiración refleja el deseo de contar con mayor autonomía para decidir dónde vivir y desarrollarse profesionalmente.

También abre la posibilidad de permanecer cerca de la familia, regresar a la ciudad de origen o explorar otros centros de crecimiento sin desvincularse de una organización, un equipo o una comunidad.

Aunque el talento busca mayor libertad geográfica, esto no implica abandonar los espacios físicos.

Según La experiencia laboral 2026 en México: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar (WeWork), el 56.93% de las personas encuestadas prefiere un modelo híbrido, frente al 33% que actualmente trabaja bajo este esquema, una brecha de casi 24 puntos porcentuales entre lo que el talento quiere y lo que hoy vive.

Entre quienes prefieren el modelo remoto o con asistencia opcional a la oficina, 75.9% identifica la reducción de los tiempos de traslado como su principal motivador; 68.67% destaca un mejor equilibrio entre vida personal y laboral; 45.18% una mayor productividad; y 43.97% el cuidado personal.

La movilidad urbana ayuda a entender esta preferencia: cerca del 70% de este grupo reside en la Ciudad de México, el Estado de México, Guadalajara y Monterrey. Según el TomTom Traffic Index 2026, la Ciudad de México encabeza el ranking mundial de congestión, con 184 horas anuales perdidas en hora pico; Guadalajara ocupa el segundo lugar en América del Norte con 126 horas, y Monterrey el octavo con 89 horas.

Así, los espacios de trabajo flexibles pueden funcionar como una extensión de la oficina tradicional ya que permiten trabajar más cerca de casa, reunirse con un equipo en otra ciudad, acceder a un entorno profesional durante un viaje, sin perder infraestructura, concentración ni comunidad.