Mantiene BBVA Bancomer pronóstico de crecimiento tras sismos PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Redacción Urbeconómica   

Un efecto a corto plazo tras los sismos de septiembre abarca la interrupción de la actividad en el sector servicios, lo que incluye turismo, comercio, escuelas, restaurantes, alojamiento, bienes inmuebles y servicios de alquiler en las zonas cero, con un impacto en los cinco estados afectados Ciudad de México, Morelos, Puebla, Oaxaca y Chiapas.

En conjunto, estos cinco estado representan un 32  por ciento del PIB total del sector terciario, en el que se estima un impacto de sólo una décima parte del valor actual de todos los servicios producidos, señala un análisis de BBVA Bancomer.

La economía probablemente repuntará en los próximos trimestres, debido a un impulso a la construcción conforme el capital perdido es reemplazado de manera gradual.

Al igual que la mayoría de los desastres naturales, los grandes terremotos ocasionan pérdidas humanas y destrucción. Hasta ahora, los terremotos de septiembre en México han cobrado más de trescientas cuarenta vidas humanas.

Los desastres naturales también conllevan pérdidas económicas. Nuestras cifras preliminares apuntan a dos mil 500 millones de dólares en pérdidas materiales (0,3 por ciento del PIB). Estas pérdidas son significativamente inferiores a las causadas por el terremoto de 1985, que se estimaron en 11.500 millones de dólares.

Esta cifra puede aumentar en los próximos días a medida que surja nueva información sobre propiedades dañadas.  Los desastres naturales suelen tener tres efectos distintos sobre la actividad económica. El primero es inmediato y comprende la destrucción del acervo de capital.

El segundo es de corto plazo y abarca el impacto negativo sobre la actividad económica y el tercero es de mediano y largo plazo y consiste en un impulso debido a las labores de reconstrucción.