El sismo de los Millenials PDF Imprimir E-mail
Nuestros Columnistas
Escrito por René Sánchez Juárez   
Lunes, 25 de Septiembre de 2017 04:40

Una vez más en la historia moderna de nuestro país, enfrentamos como pueblo una tragedia que nos ha hecho reflexionar.

 

Primero fue el terremoto de 1985 en el siglo XX el que sacudió al centro del país, pegando en el alma social y política de nuestro territorio, la Ciudad de México. Nuevamente en este incipiente siglo XXI un sismo de gran magnitud estremeció la vida cotidiana y la consciencia de los mexicanos, afectando estados como Oaxaca, Morelos, Puebla y nuevamente a la capital del país.

 

Este podría ser llamado el “terremoto de los millenials”, pues fue un movimiento telúrico que se convirtió en movimiento social, cuando miles de compatriotas especialmente jóvenes, se solidarizaban con los pueblos y comunidades afectados por los sismos de este mes.

 

Hoy a raíz de esta tragedia somos una nación más consciente de nuestras carencias materiales como país, pero con un nuevo ánimo para replantear nuestro futuro como sociedad.

 

Los mexicanos descubrimos que nuestra mayor fortaleza como nación es la solidaridad y así estamos superando las contingencias ocasionadas por los sismos, lo más importante es que estamos unidos por la adversidad y estamos decididos a salir adelante juntos.

 

Nuestras instituciones y clase política de México, se pusieron a prueba una vez más, el saldo para ellos no fue nada positivo por la falta de credibilidad en los órganos de gobierno y en nuestros gobernantes.

 

Sin embargo, lo que nos deja esta amarga experiencia como país, es que los mexicanos podremos redefinir el rumbo de México y de sus instituciones, siempre y cuando, no caigamos en el corto plazo en el conformismo y el "auto elogio popular".

 

Tan malo es descalificar a las instituciones y a la clase gobernante como creer que las cosas van a cambiar para bien por sí solas. Ojalá después de sanar nuestras heridas por las pérdidas de cientos de vidas humanas, empecemos a sanar nuestra conciencia como sociedad y empecemos a reconstruir a México, limpiando los escombros que nos dejó esta trágica página de nuestra historia.

 

Hagámoslo en honor a esos niños que perdieron la existencia y que esperarían todo de esta generación. Hagámoslo por el bien de México y los mexicanos del futuro.