El Comercio México-Estados Unidos, ¿El Fin del TLCAN? PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Samuel Stone Canales   
Jueves, 27 de Abril de 2017 04:30

La semana pasada comencé el artículo sobre la elección francesa hablando de la importancia del comercio entre México y la Unión Europea. Escribí que el 8% de las exportaciones mexicanas que van a Europa son de suma importancia aunque no se comparan con el 80% de las exportaciones que van a los Estados Unidos, que comenzar el proceso para salir del TLCAN.

 

Pues esta semana cabe destacar lo importante que es el comercio entre México y su vecino al otro lado de Río Bravo, especialmente considerando la noticia de ayer de que Estados Unidos podría comenzar el proceso para salir del TLCAN el lunes.

Para empezar, es importante subrayar esa cifra: el 80% de todo lo que México exporta va a los Estados Unidos. Al mismo tiempo, un 35.4% del PIB mexicano proviene de exportaciones, según datos del Banco Mundial.

Teniendo en mente estas dos cifras, huelga decir que la economía mexicana depende en gran medida de que Estados Unidos compre productos mexicanos.

En comparación, el 16% de las exportaciones norteamericanas terminan en México, exportaciones que apoyan a más de 1.1 millones de empleos en ese país.

Desde que los tres gigantes de América del Norte aprobaron el TLCAN en 1993-1994 este comercio ha parecido inevitable, y además, fácil. La exportación de productos mexicanos a Estados Unidos ha aumentado un 638% desde que entró en efecto el TLCAN.

No obstante esto puede estar a punto de cambiar con la noticia de que el mandatario estadounidense Donald Trump, piensa sacar a su país del TLCAN, imponiendo tarifas a los productos mexicanos que entran a su país. La meta de tales propuestas es, según él, proteger empleos. Lo que parece que él no entiende es lo importante que México es para Estados Unidos.

En el 2016, México importó más productos de Estados Unidos que cualquier otro país del mundo excepto Canadá, mientras que le exportó más productos que cualquier otro país excepto China. Esto equivale a 231 mil millones de dólares de importaciones estadounidenses a México y 294 mil millones de dólares de exportaciones mexicanas a Estados Unidos, según la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos. México es además el tercer país con más comercio total con Estados Unidos.

Es importante resaltar que la mayoría de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos ya no son agrícolas. Aunque tales productos sumaron a más de 10 mil millones de dólares el año pasado, no se compara con los automóviles, el sector más grande de exportaciones, que alcanzo los 74 mil millones de dólares.

Otras áreas importantes de exportaciones mexicanas son la maquinaria eléctrica, que ascendió a 63 mil millones de dólares en el 2016, y la maquinaria mecánica, que equivalió a 49 mil millones. En resumen, más o menos el 80% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos son bienes de consumo o capital goods; solo el 10% es de materias primas.

Con estas cifras queda clara la importancia de México para la economía estadounidense; sin embargo es obvio que la economía mexicana depende mucho más de la de Estados Unidos.

A final de cuentas, el hecho de que 80% de las exportaciones mexicanas vayan a Estados Unidos no es bueno para México. Le entrega demasiado poder sobre la economía nacional a un solo país. Y estas no son políticas que el gobierno pueda cambiar de un momento a otro: mucho de este trabajo le corresponde al empresario mexicano, y lo más importante que puede hacer ahorita es diversificar sus mercados.

Considerando que casi la tercera parte de la economía mexicana depende del comercio norteamericano, y que ese país se pueda cerrar, hay que hacer esta diversificación lo más pronto posible.